Desde un dentista que fingió ser astronauta y logró engañar a medios locales de Guatemala, hasta un video hecho con inteligencia artificial de un canguro en un aeropuerto que se hizo viral porque muchas personas creyeron que era real, en los medios de comunicación y las plataformas en línea existen diversas manifestaciones de desinformación digital.
Para combatirla, es cada vez más importante conocer y aplicar habilidades prácticas que permitan un uso responsable y crítico de las fuentes de información, especialmente en la práctica periodística. Dichas habilidades forman parte de lo que se conoce como Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), concepto clave para combatir la desinformación actual.
La AMI es un conjunto de habilidades que la UNESCO y diversas instituciones impulsan para que aprendamos a tener un punto de vista crítico sobre la información que recibimos en plataformas digitales.
Verificación de información
En 2014 un dentista guatemalteco de nombre Vinicio Montoya fingió ser un astronauta certificado por la NASA. Medios locales amplificaron su testimonio falso a tal grado que el propio presidente de Guatemala, Otto Pérez, usó su aparato diplomático para pedir al gobierno de Rusia que se le incluyera en una misión espacial.
La mentira duró hasta que el medio de periodismo independiente Nómada investigó y verificó la información. Casos como estos ejemplifican la importancia de no creer en todo lo que se publica.
Tres consejos para verificar información de medios de comunicación y plataformas digitales son:
- Revisar la fuente para comprobar que sea un medio o un usuario identificable y con credibilidad.
- Confirmar si la información observada también es replicada por al menos otras dos fuentes confiables.
- Dudar de la información que intente apelar a las emociones o a sesgos cognitivos. Si lo publicado busca manipular, asustar, deslegitimar o promover el odio hacia algún grupo o persona, probablemente sea desinformación.
Los conocimientos y habilidades que forman parte de la Alfabetización Mediática e Informacional, no sólo permiten hacer un uso crítico y ético de la información y los medios de comunicación, sino que también promueven la protección de los derechos humanos y facilitan la toma de decisiones informadas.
Difundir y extender estos conocimientos es responsabilidad de todas las personas, especialmente periodistas y usuarios de plataformas digitales.
Reconocimiento de IA
La inteligencia artificial (IA) es un recurso útil con muchas aplicaciones prácticas en nuestra vida cotidiana, pero también se ha convertido en una herramienta poderosa para desinformar. Con el tiempo, distinguir entre lo real y un video o imagen hecho con inteligencia artificial se vuelve cada vez más difícil.
Un ejemplo, es la viralización de un video difundido en tiktok a partir de mayo de 2025 en el que se observa a un canguro mascota de soporte emocional al que se le impide el acceso a un avión. La revelación de que era una animación digital creada con IA, desató incontables reacciones en redes sociales y abrió la conversación sobre los alcances de la tecnología para fabricar imágenes realistas.
Tres consejos para identificar imágenes hechas con IA son:
- Buscar detalles que delaten falsedad como ojos que no parpadean, manos chuecas, expresiones faciales poco realistas o movimientos antinaturales.
- Identificar si en el audio se escuchan voces robóticas, planas, o que no se sincronicen con el movimiento de los labios; o bien, si el sonido ambiental es realista o, al contrario, carece de ruidos y ecos naturales.
- Siempre cuestionar lo visto y verificar la fuente de información, especialmente si lo que se observa parece incongruente o irreal.
Cobertura con perspectiva de género
Un ejemplo de una práctica ética en el manejo de la información es la cobertura periodística con perspectiva de género que, de acuerdo con la European Institute for Gender Equality (EIGE) se define como aquel enfoque “que tiene en cuenta las diferencias de género al analizar cualquier fenómeno, política o proceso social”.
Tres consejos para incorporar esta perspectiva en las historias periodísticas son:
- Utilizar un lenguaje adecuado que evite el masculino genérico y respete correctamente las identidades al nombrar también a las mujeres y a las personas de la diversidad sexual.
- No presentar hechos de manera aislada, sino considerar también el contexto estructural en el que ocurren. Por ejemplo, al cubrir casos de violencia contra las mujeres, es importante considerar si hubo fallas institucionales, antecedentes de denuncia, desigualdades económicas, etc.
- Evitar revictimizar, es decir, no difundir detalles innecesarios sobre la vida privada ni sugerir que la víctima es responsable de lo que ocurrió o que pudo haber hecho algo para evitarlo.
