Periodismo y trabajo comunitario por el cuidado del bosque
En el Festival Cultura de Paz se alzó la voz contra la criminalización de defensores, tras la liberación del ambientalista Saúl Rosales. (Fotografía: Adriana Kong).

“Sentí el apoyo de la gente, fue hermoso regresar nuevamente a mi comunidad, regresar nuevamente con mi familia … todos hicieron por su razón, toda la gente se sumó a esta lucha, a esta causa”, expresó Saúl Rosales, defensor del ambiente y el territorio en Tlaxcala, cinco días después de recuperar su libertad, en un conversatorio convocado por la Unidad de Investigaciones Periodísticas de Cultura UNAM en el marco del Primer Festival Cultura de Paz que abordó el trabajo comunitario por preservar la montaña Malintzi.

En su primera presentación en público después de haber permanecido poco más de tres años en prisión tras ser acusado injustamente de un delito que no cometió, Saúl Rosales, al lado de su hermano Jacobo, habló sobre la importancia del trabajo comunitario en la construcción de paz.

“Tenemos que seguir en la lucha para volver a recuperar y reforestar a nuestra Malintzi, que es parte de nosotros y como ya lo dije, es el pulmón de Tlaxcala, no solamente el pulmón, ¿no? Entonces, pues tenemos que seguir en la lucha”, aseguró.

Los hermanos Rosales son parte del Colectivo de Saneamiento y Restauración de la Malintzi Tlalcuapan, organización que se dedica al cuidado de la montaña Malintzi y de los bosques de San Pedro Tlalcuapan, en Tlaxcala a través del trabajo comunitario.  

El colectivo surgió cuando los habitantes de San Pedro Tlalcuapan advirtieron que una plaga de escarabajo descortezador estaba devastando los árboles de la montaña ubicada dentro del polígono del Parque Nacional Malinche o Matlalcueye. Ante esta situación, denunciaron que, bajo el pretexto de combatir la plaga, las autoridades estaban permitiendo la tala ilegal.

“La plaga invadió nuestra montaña con este escarabajo descortezador, pues se perdió aproximadamente del 80 y 90% del territorio aquí de la comunidad, que fue locote … nos fue dominando”, lamentó Rosales.

El líder comunitario explicó que esta plaga estaba poniendo en peligro los recursos que proveían a la comunidad por la pérdida de cobertura arbórea. “Hubo más incendios y ya no había hongos, eran una fuente de ingreso, era una fuente para comer que probamos cada año después de la lluvia”.

Thelma Gómez D., Neftaly Pérez y Ginnette Riquelme durante el conversatorio Tierra de resistentes. (Fotografía: Kunti Amaro).
Thelma Gómez D., Neftaly Pérez y Ginnette Riquelme durante el conversatorio Tierra de resistentes. (Fotografía: Kunti Amaro).

El papel del periodismo para visibilizar injusticias

La historia fue investigada y expuesta en Tierra de Resistentes, un proyecto de periodismo colaborativo y transfronterizo que investiga los fenómenos de violencia contra los defensores del ambiente y el territorio en América Latina. 

La periodista Thelma Gómez Durán, quien forma parte del proyecto y que investigó lo que estaba ocurriendo con los integrantes del Colectivo, destacó el trabajo comunitario de organización y movilización que emprendió la comunidad tras detectar que en esta zona, que es considerada un parque nacional, había una plaga que estaba terminando con sus bosques. 

“(El colectivo) hizo denuncias, hizo marchas para pedir a las autoridades que atendieran esta plaga y no eran escuchados hasta que hicieron una mayor presión, fueron a montarse afuera de las oficinas de Semarnat y de la Conafor para que les hicieron caso y ya se empezó a atender el tema de la plaga”, expuso.

Gómez, quien también es mentora de la Unidad de Investigaciones Periodísticas de la UNAM, relató que la comunidad descubrió que la intervención de las autoridades en el saneamiento del bosque fue utilizada como pretexto para llevar a cabo tala ilegal en la zona: “Denunciaron que en esa tala ilegal participaban coludidas las autoridades municipales, las autoridades estatales, que fueron a los que llevaron a quienes hacían el supuesto saneamiento”.

Acción y trabajo comunitario del Colectivo de Saneamiento y Restauración de la Malintzi Tlalcuapan, para exigir la liberación de Saúl Rosales. (Fotografía: Adriana Kong).
Acción y trabajo comunitario del Colectivo de Saneamiento y Restauración de la Malintzi Tlalcuapan, para exigir la liberación de Saúl Rosales. (Fotografía: Adriana Kong).

Consecuencias por proteger el bosque

En abril de 2022, meses después de haber denunciado ante las autoridades lo que estaba pasando en su comunidad, un hombre identificado como Alfredo Bautista fue linchado. Sin pruebas, la entonces Procuraduría General del Justicia del Estado de Tlaxcala acusó a Saúl Rosales y Raymundo Cahuantzi, otro líder ambiental, de homicidio calificado.

Este suceso sacudió  a sus familias y a la comunidad en San Pedro. Sus integrantes  comenzaron a movilizarse a través de trabajo comunitario que incluyó marchas, protestas, búsqueda de apoyo legal e incluso recurrieron a los medios de comunicación.

Neftaly Pérez, abogado del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) y quien asesoró legalmente a las familias en el caso, contó que las personas integrantes del colectivo buscaron entonces el apoyo de organizaciones locales, nacionales e internacionales, así como de periodistas, para visibilizar el caso.

“Ahí fue donde tocaron las puertas y donde sí se les abrieron algunas, muy pocas, también, cabe aclararlo, pero donde encontraron una caja de resonancia para decir: `No es posible que en este país encierren a dos personas sin una sola prueba`”, contó el abogado.

Estas acciones llevaron a la liberación de Cahuantzi, en marzo de 2024, después de casi dos años de estar en prisión, pero Saúl Rosales no corrió con la misma suerte. Fue sentenciado a 20 años de prisión al responsabilizarlo de no haber detenido a la multitud durante el linchamiento.

Pero la comunidad nunca dejó solo a Rosales. Pérez dijo que después de la sentencia, presentaron una demanda de amparo, pero temían que el cambio de jueces y magistrados tras la reforma al Poder Judicial retrasara la deliberación del caso, por lo que la comunidad realizó una campaña para ejercer presión.  

Finalmente, los magistrados votaron “por unanimidad que él (Saúl Rosales) tenía que ser declarado inocente por no tener pruebas para probar su responsabilidad en el homicidio calificado y se ordenó su inmediata libertad, que sucedió a las 7:15 de la noche del 4 de este septiembre”, relató el abogado.

Gómez Durán, autora del reportaje “Así llegó la plaga de la criminalización a los defensores de la montaña” señaló que detrás de la historia de Saúl y su comunidad hay una criminalización evidente por la defensa de sus territorios. 

“Si bien América Latina sigue teniendo todavía una alta tasa de defensores que son asesinados o desaparecidos. También se ha visto que han crecido otras violencias y entre ellas: la criminalización”, aseguró la periodista.

La criminalización no sólo ha ocurrido en México, sino que también se ha visto en otros países de América Latina, como Colombia y Honduras, destacó la periodista. “Esto tiene un impacto enorme porque hace que los defensores hagan a un lado por un momento la defensa del ambiente y del territorio y se tengan que abocar a defender a sus compañeros”.

Jacobo Rosales contó que para lograr la liberación de su hermano, el colectivo encontró  en los medios de comunicación una oportunidad. “El alzar la voz con medios de comunicación…siempre va a ayudar a que a uno lo vean … siempre tuvimos esa valentía de alzar la voz porque lamentablemente al gobierno no le agrada”, señaló.

El abogado Neftaly Pérez, por su parte, destacó que el periodismo es parte de una estrategia de defensa para visibilizar los problemas, generar presión y exigir respuesta a las autoridades. “El periodismo es importante para visibilizar patrones de criminalización, de violaciones a derechos humanos, pero también para hacer incidencia y tener resultados positivos como el del día de hoy”.

Ginnette Riquelme, la fotoperiodista que participó en el proyecto Tierra de Resistentes, manifestó que lo que buscó transmitir con sus imágenes fue la unión de la comunidad para defender a Raymundo y Saul.

Durante el conversatorio, Saúl Rosales reiteró que su aprehensión fue una injusticia. “Yo sabía que yo no había cometido tal delito, más sin en cambio pues nuestras autoridades no lo vieron así”.

Y realizó un llamado a la sociedad para que se realicen acciones encaminadas a conservar la naturaleza y defender los recursos naturales. “Hay que salvar la naturaleza, dependemos siempre de ella, no sigamos destruyéndola …súmense a defender a los bosques, a defender el agua, a defender todos esos recursos”.

Exposición fotográfica de Ginnette Riquelme, Saúl Rosales fue detenido junto con Raymundo Cahuantzi. (Fotografía: Adriana Kong).
Exposición fotográfica de Ginnette Riquelme, Saúl Rosales fue detenido junto con Raymundo Cahuantzi. (Fotografía: Adriana Kong).