El periodismo en México, y a nivel mundial, enfrenta grandes retos: violencia contra quienes lo ejercen, una industria de medios en crisis y la desinformación ganando terreno con ayuda de la Inteligencia Artificial (IA). Ante ese panorama desolador, una pregunta persiste: ¿por qué es importante seguir haciendo periodismo?
Con este cuestionamiento arrancó el conversatorio “Frente a la desesperanza: Periodismo con soluciones”, durante la semana de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI), donde periodistas que forman parte de la Unidad de Investigaciones Periodísticas (UIP), de Cultura UNAM, reflexionaron sobre la relevancia de su oficio ante una nube de desesperanza.

“Nos ha tocado contar los diversos problemas estructurales que tiene este país: la desigualdad, la falta de acceso a la justicia y la violencia que nos ha golpeado desde hace tantos años. Creo que es fundamental seguir haciendo periodismo para mostrar alternativas y tratar de dar solución a esas problemáticas”, expresó la periodista Zorayda Gallegos, acompañada de Rafael Cabrera y Thelma Gómez, mentores de la UIP.
Para Rafael Cabrera, si bien es imprescindible cubrir la violencia y corrupción, el periodismo no debe limitarse a esos temas. “Sería irresponsable ignorarlos, pero también debemos mirar otras realidades: cultura, medio ambiente, memoria histórica. El poder no solo está en el presidente. Se necesitan más miradas críticas”, afirmó.
Thelma Gómez, por su parte, en medio de narrativas cruzadas mencionó que el periodismo mantiene un valor único: el método. “Verificamos, contrastamos, investigamos. Esa es nuestra fuerza frente a la propaganda y la desinformación. Pero también debemos escuchar a la gente y preguntarnos si nuestro trabajo realmente les es útil”, dijo.

Para contar estas historias no solo es importante el qué sino también el cómo, para esto Rafael planteó que el reto también es narrativo: “Durante años hemos sido aburridos. No se trata de hacer circo, pero sí de contar historias que sorprendan, emocionen o inspiren. El periodismo no puede ser solo un catálogo de desgracias; también debe mostrar alternativas y esperanza”.
Sin embargo, la realidad se impone, más cuando al menos 174 periodistas han sido asesinados en México desde el año 2000, según datos de Article 19, la mayoría tras documentar casos de corrupción, violencia e injusticia. El fenómeno es similar a lo que ocurre en Palestina, donde al menos 200 periodistas han sido asesinados por los ataques de Israel.
Gómez destacó que en medio de una industria de medios en crisis, medios alternativos e independientes, o plataformas como podcast o documentales, son la salida para periodismo de mayor profundidad o que conecta directo con comunidades y sus problemáticas. Al final del día, el periodismo es un servicio público y busca mejorar la realidad de las personas.