Sin vivienda: vivir en la calle más allá de la gentrificación
La gentrificación no es la única causa de que Don Braulio no tenga un lugar dónde vivir. Desde hace 20 años vive en las calles de la colonia Roma (Ilustración: Cecilia Falcón)

Don Braulio es un hombre de 87 años que por más de dos décadas ha vivido sin una vivienda, durmiendo en las banquetas o en autos abandonados entre las arboladas avenidas de la céntrica colonia Roma Norte, en Ciudad de México. 

Por mucho tiempo su principal refugio fueron dos vehículos que estaban abandonados en la calle y que él acondicionó para vivir. Sin embargo, en julio pasado autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc lo despojaron de su vivienda sobre ruedas y lo intentaron desplazar a un albergue.

“Aquí me acaban de llevar mis cosas todas, de documentos y libros y, eh, herramienta, la bicicleta. ¡Ah! ¡Se llevaron la música! mi guitarra… bueno, ropa… todo, todo. Mi dinero”, dijo.

Como él, de acuerdo con el conteo del periodo 2023-2024 realizado por la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social del Gobierno de la Ciudad de México, por lo menos mil 124 personas vivían en situación de calle.

Don Braulio, hombre en situación de calle, sentado sobre su silla de oficina en la colonia Roma
En julio de este año Don Braulio fue despojado del vehículo en el que habitaba. Ahora duerme sobre una silla de oficina (Foto: Josué Hernández)

Rentas altas, discriminación y desplazamiento.

Según Arturo Soto, director del área social de Mi Valedor, una organización civil dedicada a la reinserción social de personas marginadas, uno de los principales obstáculos que aleja a las personas en situación de calle de la posibilidad de conseguir una vivienda son los altos costos de renta que cada año aumentan. Especialmente en la alcaldía Cuauhtémoc.

“La alcaldía Cuauhtémoc, es la alcaldía con más personas en situación de calle en la Ciudad de México y es también una de las alcaldías con más problemas de vivienda, porque incluyen muchos procesos que hacen que la vivienda se encarezca. Digo, el más famoso, pues, la gentrificación, ¿no?”, afirmó. 

La colonia Roma, hogar de don Braulio, es una de las zonas en donde se ha hecho más visible la polaridad de la vivienda a causa de fenómenos como la gentrificación y el aumento de alquileres de corta estancia ideales para las personas que se identifican como nómadas digitales, es decir, personas cuyos trabajos les permiten viajar muy a menudo.

Según una revisión hecha por la revista Forbes México a las ofertas inmobiliarias, en colonias como La Condesa y La Roma, el precio de las rentas ha aumentado más de 80 por ciento desde la pandemia de Covid-19 al cierre del primer semestre de 2025.

Ante el encarecimiento, muchos de los antiguos residentes se ven obligados a moverse a zonas más baratas. Pero no es el caso de gente como Don Braulio, quien no tiene a dónde mudarse.

“La colonia ahorita es comercial, ya no es familiar. Ya no hay renta ya en la azotea, que era muy cómodo rentar un cuartito allá arriba y con baño para todos. Entonces es la evolución de nuestra ciudad que va sacando a la periferia a todos los pobretones”, expresó don Braulio quien ahora duerme sobre una silla de oficina desgastada y usa una lona para cubrirse de la lluvia.

“La colonia ahorita es comerciar, ya no es familiar. (…) Es la evolución de nuestra ciudad que va sacando a la periferia a todos los pobretones”

-Don Braulio

No solo los altos costos dificultan la reinserción de personas en exclusión social. Mateo Rivera, quien lleva más de 10 años trabajando con personas en situación de calle y actualmente es Coordinador de Trabajo en Campo en Mi Valedor, expuso que otros obstáculos son la discriminación y los requisitos excesivos que se exigen para rentar una vivienda en la Ciudad de México.

“Hemos tenido personas que les hemos querido apoyar con una renta o que ellos mismos han hecho un ahorro, ganan lo suficiente en sus diversos oficios, pero no los aceptan. A veces por cuestiones de su apariencia, por otras cuestiones discriminatorias, por no presentar los documentos requeridos, etcétera”, aseguró.

Para José de Jesús, quien desde los 9 años ha vivido entre la calle y albergues, la discriminación ha sido una de las principales barreras que le han impedido conseguir un empleo digno y una vivienda. “Te consideran que eres ratero, eres un adicto, eres un drogadicto, un pandillero, eres peligroso para esa zona donde estás (…) y te dan para abajo”, expresó.

Entre pérdidas y carencias: las adversidades de vivir en la calle

Durante mucho tiempo Miguel Zaldívar y su esposa pagaron juntos la renta de su casa en Ecatepec con los ingresos que obtenían de sus respectivos empleos. Sin embargo, hace unos años ella falleció tras sufrir un accidente.

Desde entonces la tristeza que lo embargó, sumada a la precariedad laboral en la que se vio envuelto, hizo que eventualmente no tuviera los recursos suficientes para cubrir sus gastos y fuera desalojado de la propiedad, contó el hombre de 58 años.

Después de eso, Miguel vivió cuatro años en situación de calle, donde padeció la mala alimentación y fue víctima de la inseguridad, hasta que la organización de Mi Valedor le ayudó a encontrar un lugar digno donde dormir. 

“Está uno vulnerable totalmente, en todos los aspectos. Igualmente no puede uno asearse como debe de ser y el hambre, al menos para mí, es la situación más difícil. (…) Cuando se siente valoras todo tipo de alimento”, relató.

“Está uno vulnerable totalmente, en todos los aspectos”

-Miguel Zaldívar

De acuerdo con los testimonios recabados para este reportaje, uno de los grandes problemas que enfrentan las personas en situación de calle es la constante exposición a la violencia. No solo corren el riesgo de ser víctimas de robos, sino también de sufrir abusos por parte de las autoridades como hostigamientos, despojo de pertenencias e incluso desalojos violentos.

Axel Alexis vive en situación de calle desde 2023. Llegó a la Ciudad de México desde Cancún en el 2020, con la esperanza de que su madre pudiera someterse a una operación de la vista. Juntos rentaban un departamento por 1,500 pesos semanales hasta que un día, sus planes se truncaron.

El hombre cuenta que mientras caminaban por las calles, él entró a un Oxxo para hacer unas compras y dejó a su madre, que se trasladaba en silla de ruedas, afuera del establecimiento, pero al salir, ya no estaba. 

La depresión que lo embargó después de ese hecho, expresó, fue lo que lo llevó a perder su vivienda. Desde entonces ha sufrido muchos abusos por parte de autoridades policiacas, afirmó.

“No te permiten acostarte en el parque, no te permiten acostarte así en situación de calle y pues ya me han robado los policías”, se quejó.

En julio de 2025 Axel fue arrestado con una acusación falsa de narcomenudeo que lo llevó a pasar cuatro días en el Reclusorio Norte, según relató, pero fue liberado gracias a una defensora de oficio que lo ayudó. 

“Me plantaron una droga que yo no tenía, que 36 bolsas de marihuana, cuando es mentira”, mencionó.

De acuerdo con Arturo Soto, arrestos como el que vivió Axel Alexis y despojos como el que vivió Don Braulio en la colonia Roma forman parte de una política de gobierno que no busca atender las causas que originan la situación de calle sino, más bien, ocultar el problema causando desplazamiento.

“La forma en la que quiere el gobierno acabar con la problemática de calle es acabar con ellos específicamente, o sea, me refiero visualmente desaparecerlos”, sostuvo.

Departamento de Fundación Lázaro donde se ofrece vivienda a personas en situación de calle.
En la alcaldía Cuauhtémoc, Fundación Lázaro ofrece una alternativa de vivienda para personas en situación de calle (Foto: Josué Hernández).

Organizaciones civiles ofrecen alternativas de vivienda

En la Ciudad de México existen diversas organizaciones que apoyan en la reinserción social de personas en situación de calle y ofrecen alternativas de vivienda.

Mi Valedor, además de brindar opciones para la educación informal, la autonomía financiera y la construcción de una red de apoyo sólida, actualmente cuenta con un programa de vivienda tutelada en el que la institución sirve de intermediario frente a los dueños de propiedades para facilitar la adquisición de rentas.

Otra organización es Fundación Lázaro, que ofrece departamentos compartidos entre personas sin hogar y jóvenes profesionistas, lo que ha demostrado ser un modelo exitoso para la reintegración de personas en situación de calle, explicó Julio García, responsable de comunicación de la Fundación. 

Actualmente la Fundación cuenta con dos departamentos, uno para hombres y otro para mujeres, que en conjunto tienen capacidad para albergar a 45 personas. “Básicamente cuando salen, pues salen con un trabajo estable, con relaciones interpersonales también fuertes, restablecidas también en muchos casos”, destacó García.

Alfredo Villena, actual residente de Fundación Lázaro y beneficiario de Mi Valedor, aseguró que fue con el apoyo de ambas organizaciones que pudo recuperar sus papeles, la vivienda digna, el empleo, e incluso su salud emocional luego de casi 10 años viviendo en la calle y en albergues: “Le doy gracias a Dios que, pues, gracias a él pude entrar aquí y pues ahí la llevo”.