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Mare Advertencia Lírika se presenta en Festival Poesía en Voz (Foto: Enrique Macías Martínez)

Del cuerpo político al cuerpo poético: Mare Advertencia en el Festival Poesía en Voz Alta 2023

Yarazai Simbrón / Corriente Alterna el 3 de marzo, 2024

“Mare Advertencia en el Festival Poesía en Voz Alta 2023” de Luz Yarazai Santes Simbrón fue mención honorífica en el Segundo Premio Crónica Cultural de CulturaUNAM

La niña de tres años que está en primera fila sube y baja de su asiento de todas las formas posibles. La silla parece ser cualquier cosa, menos eso: una simple silla. La pequeña de sudadera anaranjada y media coleta bien podría ser la protagonista de un performance llamado “Instrucciones para sentarse en una silla. Homenaje no intencional a Julio Cortázar” en el Festival Poesía en Voz Alta 2023.

Esta inadvertida ejecución vanguardista se ve interrumpida cuando Mare Advertencia Lírika sale al escenario y levanta en su mano un pañuelo verde. Algunas mujeres que se arremolinan a los costados del Foro Alicia Urreta de la Casa de Lago de la UNAM, responden el gesto ondeando también pañuelos verdes y violetas.

―Estamos haciendo historia; la lucha es de todos los días, en todos los espacios. Todas las mujeres y personas gestantes están buscando tener una vida digna. Merecemos poder decidir sobre lo que queremos y lo que no. Vamos a seguir incomodando tantas veces como sea necesario ―dice Mare mientras envuelve su micrófono con la pañoleta verde.

Hace dos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación despenalizó el aborto a nivel federal por vía de amparo judicial; así que el júbilo por dar un paso más a favor de los derechos reproductivos de mujeres y personas gestantes se manifiesta en las y los asistentes.

Mare abre el concierto con “Luciérnagas”, seguida de “Qué mujeres”, “Más allá” e “Incómoda”. El concierto avanza y a la niña le sigue pareciendo insuficiente el espacio que ocupa en esa silla negra y sobria. Su cuerpo se desborda.

―Soy rapera, por si no se habían dado cuenta. Tengo que decirlo porque cuando estoy en este tipo de conciertos, donde todo el mundo está sentado, la verdad es que no sé que soy. Sé que hay unos letreritos de apartado, pero el espacio aquí es libre, por si lo quieren tomar ―dice Mare mientras señala los dos o tres metros que separan el escenario de la primera fila de asientos. El público que, en pie, es el primero en acercarse. 

―¡Vamos! ―grita la niña. De un salto deja el asiento y corre a mezclarse con las demás mujeres.

“Esta cuerpa no se toca”

―La canción que sigue es muy catártica. Cuando yo diga: “No quiero tu piropo, quiero tu respeto”, ustedes contestan: “Libres y vivas nos queremos” ―indica Mare. 

Luego de un par de ensayos, la criatura con tenis de dinosaurio que se encienden entiende la dinámica y repite la consigna.

Es inevitable sentir emoción y ternura al mirar ese pequeño cuerpo gritar, cantar, bailar, aplaudir y sonreír. Sin embargo, un escalofrío me recorre al observarla y escuchar los versos: “De tu violencia no culpes a mi ropa, entiende que esta cuerpa no se chifla y no se toca”. Ella aún no entiende lo que significa la letra de esta canción Mare, pero yo sí… yo sí.

El Panorama Estadístico de la Violencia Contra Niñas, Niños y Adolescentes en México 2019, elaborado por Unicef, explica que “el sexo y la edad son variables para identificar la exposición a ciertos tipos de violencia”. Se estima que la violencia sexual es la única que presenta probabilidad de ocurrencia en todos los grupos etarios.

Por su parte, el Panorama Estadístico de la Violencia Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes en México 2023, de la asociación Alumbra, señala que 12.6% de las mujeres en nuestro país dijeron haber sufrido violencia sexual antes de los 15 años; esto, según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2021.

Con base en el Censo Nacional de Procuración y Justicia Estatal 2021, el documento de Alumbra indica que 42% de los delitos de violencia sexual registrados en ese mismo año fueron cometidos en contra de niñas, niños y adolescentes (NNA) de entre 0 y 17 años.

De estos delitos, el abuso sexual en NNA ocupa el primer lugar (53%), seguido por el de violación (33%), otros delitos de violencia sexual (5.7%), acoso sexual (4%), estupro (3.6%), hostigamiento sexual (1%) e incesto (0.01%).

Niñas y niños de entre 0 y 4 años representan el 9% de las víctimas de delitos sexuales. El 73% de estas víctimas son del sexo femenino, niñas en su primera infancia, como la pequeña que baila al ritmo de la música de Mare y grita “libres y vivas nos queremos”.

De lo político a lo personal

El rap de Mare Advertencia como práctica poética y política es resultado de su acercamiento a la poesía de protesta. Originaria de Oaxaca, se identifica como migrante en tránsito permanente y, ahora, como desplazada económica, pues recientemente se mudó a la Ciudad de México por motivos de trabajo.

―Aunque para “cumplir un sueño” y tener más oportunidades, nadie tendría que abandonar su territorio para poder desarrollarse en lo que desea ―explica Mare en una entrevista posterior a su concierto.

La rapara zapoteca ha recibido premios como el Reconocimiento María Sabina, participado en festivales nacionales e internacionales y colaborado con un gran número de artistas; entre ellos, con Vivir Quintana en la realización del soundtrack de la película Black Panther, “Árboles bajo el mar”. Este 2023, Mare Advertencia cumple 20 años de trayectoria musical.

Paralelamente, Mare es activista y hace trabajo comunitario. Esto es lo que la sostiene, le da esperanza y le ayuda a lidiar con sus propios duelos.

―Escuchar a otras personas, verlas actuar ante ciertas circunstancias, me ayuda a “espejearme”. Es como cuando hago una canción; parece que estoy sola, pero en realidad es un montón de gente la que te ayuda.

Su trabajo ha estado marcado por una perspectiva social. Sin embargo, actualmente sus procesos creativos están relacionados con la introspección.

―Hace diez años falleció mi hermano menor. Fue una etapa muy difícil y solitaria, pero me sostuve a mí misma. Ahora puedo nombrarlo desde otro lugar. “Luciérnagas” es la canción más personal, en la que me declaro vulnerable y abro mi corazón. Aunque la escribí específicamente para mi hermano, también la atraviesan otros duelos de mi camino ―comparte Mare en entrevista.

Cuerpo poético

Después de “Libres y vivas”, escuchamos “ReSURrección”, “Escribiendo la historia” y “Mi gente”. 

―La experiencia política, social, económica, deja una huella en nuestras cuerpas. Los espacios seguros empiezan aquí y así, entre nosotras ―explica Mare antes cantar “Ay, ke Cumbión”.

El baile sigue y la euforia se contagia. No pienso más en número y estadísticas desalentadoras. La niña recibe de manos de Mare un póster autografiado y lo abraza como a un trofeo.

―Para mí, ahora es importante escribir las historias que no salen en los periódicos, que no están en el foco de atención, que construimos día a día en esos lugares donde nos encontramos, reflexionamos y descargamos todo aquello nos pasa. Hay que escribir esas pequeñas historias que nos importan, lo que significa algo en nuestra vida y que tenemos que documentar, contar, vivir y sanar ―dice Mare, canta una última canción y se despide.

―¿A dónde se fue? ―pregunta la niña mientras el público corea “otra, otra”. Mare sale nuevamente a escena y la pequeña brinca emocionada.

Mi memoria no tiene registro de la última canción, pero la criatura que se mueve en el espacio sin importarle el sentido de las palabras me recuerda que, también, con el cuerpo se significa y que el cuerpo político es también cuerpo poético. Ella y yo bailamos juntas hasta que las únicas luces que iluminan el foro de la Casa del Lago son las de sus tenis de dinosaurio.