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El tendedero de denuncias anónimas fue convocado a través de redes sociales mediante el hashtag #ElEstadoMeDebeJusticia. Collage y fotos: Paulina Padilla Suárez. Intervención: René Zubieta.

Tendedero y micrófono desde la glorieta de las mujeres que luchan: justicia para víctimas y familias

Por: Paulina Padilla Suárez
Mentoría: Sergio Rodríguez-Blanco
Apoyo técnico: René Zubieta Méndez
Fecha de publicación: 22 de marzo, 2024

No queda rastro físico del tendedero de denuncias anónimas que colectivas feministas y organizaciones defensoras de derechos humanos colgaron en la Glorieta de las mujeres que luchan el pasado 8 de marzo.

Convocado por medio de redes sociales previo a la marcha del 8M en la antimonumenta feminista ubicada sobre Avenida Paseo de la Reforma, en la glorieta donde una vez estuvo el monumento a Colón, el tendedero buscaba responder “¿Cómo ha sido tu camino en la búsqueda de justicia?”

En el colgado de hojas de color naranja y morado, las mujeres que quisieron participar respondieron con fechas, nombres y diálogos. Otras, solo con una palabra: “Lenta”. “Nula”. “Difícil”. 

Organizaciones de la sociedad civil convocaron a participar en el tendedero de denuncias del 8M. Foto: Paulina Padilla Suárez.

Los más de 500 testimonios en papel estuvieron acompañados de una jornada de micrófono abierto, donde activistas y familiares de víctimas de feminicidio y desaparición compartieron las fallas que han enfrentado en sus procesos de búsqueda de justicia.

La convocatoria del tendedero para la marcha de este año fue promovida con el hashtag #ElEstadoMeDebeJusticia, que dio espacio a las demandas de familiares de víctimas de feminicidio y de desaparición, víctimas de abuso sexual, psicológico y físico, 

Mientras los contingentes avanzaban hacia el zócalo de la Ciudad de México, en la antimonumenta las mujeres tomaban el micrófono y hablaban.

Silvia Vargas, madre de María Fernanda Catalina Rico Vargas, víctima de feminicidio, denunció: “Tenemos un país misógino, machista, que no nos quiere ver en las calles, pero tampoco nos quiere dar acceso a la justicia”. 

“Nos dicen que siempre se está trabajando, se está trabajando. No se vale que nos sigan ocultando las cosas, ¿hasta dónde nos van a llevar una salida a nuestro asunto?”, compartió Jesús Alejandro Cruz, padre de Alejandro Cruz, desaparecido en 2022.

Las personas que escuchaban el discurso de madres y familiares de víctimas corearon “¡No están solas!” y “¡Justicia!”. Foto: Paulina Padilla Suárez.

“Piensan que con pedir disculpas públicas ya solucionaron nuestros casos”, dijo Vianca Yexenia Labastida Contreras, madre de Vianca Fernanda Moreno Labastida, víctima de feminicidio en 2018.

El índice de impunidad en México, según el informe Hallazgos 2022 de la organización México Evalúa, demuestra que el Estado desatiende a quienes demandan justicia: el promedio de impunidad nacional en los casos de feminicidio es 88.6 por ciento y en desaparición 96.5.

Las madres, hermanas y familias que buscan a sus familiares desaparecidos se unen en colectivos ante la falta de respuestas por parte del Estado. 

Patricia Mangas Pérez, madre de José Alberto Cardoso Mangas, desaparecido desde 2017, expuso una situación que comparten muchas familias: “En 7 años no he tenido ninguna respuesta. La carpeta me la traen extraviada y pues no me dan ninguna solución, es por eso que nos unimos”.

Apenas nueve días antes de esta marcha, el 28 de febrero, varios colectivos de búsqueda de personas desaparecidas acudieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para reportar que han recibido amenazas por su labor y solicitar que se garantice la seguridad a las personas buscadoras.

La Glorieta de las mujeres que luchan es un emblema de los colectivos de madres buscadoras Foto: Paulina Padilla Suárez.

“No importa, los queremos de regreso. Ya nos quitaron algo muy preciado, que son nuestros hijos”, respondió Patricia Mangas Pérez.

Todas las voces que compartieron su historia en la Glorieta recordaron a las personas que asistieron a la marcha del Día Internacional de la Mujer por qué tiene  ese nombre esta rotonda.

“No vamos a dejar de ser madres por no tener ya a nuestras hijas”, dijo Silvia Vargas tras expresar su apoyo a todas las mujeres que sufren algún tipo de violencia. 

Las madres buscadoras, activistas y familiares de desaparecidos y víctimas de feminicidio impulsan el resto del año la lucha por la justicia y la dignidad más allá de las manifestaciones visibles.

“No he tenido respuesta de la fiscalía”, dijo Patricia Mangas, que fue a la marcha para reivindicar justicia para su hijo José Alberto Cardoso Mangas, desaparecido hace siete años. “Seguiremos adelante hasta encontrar a nuestros tesoros”.

Los y las familiares de los colectivos presentes en la Glorieta llevaron ese día de marcha una foto con el rostro de la persona que buscan. Algunas madres, entre ellas Patricia Mangas,  portaban una lona o playera con el rostro y los datos de su hijo, hija desaparecida, que les cubría el vientre desde el que una vez también les cuidaron. 

El colectivo de búsqueda de Pamela Gallardo Volante, desaparecida en 2017, pidió acuerpar a las madres todo el año. Foto: Paulina Padilla Suárez.

“Más seguridad, más humanidad”, dijo Mangas, “más empatía hacia todas las mujeres y hacia todas las madres que buscamos hijos, esposos, hermanas, esposas, niños, niñas: eso es lo que nos debe el Estado: Justicia”.