El mismo día en que la misión espacial Artemis II se preparaba para regresar al planeta Tierra, después de haber sobrevolado la Luna y obtener imágenes de la cara oculta del satélite, el ingeniero de la NASA y protagonista del documental Starman, Gentry Lee, recordó una realidad de la que poco se habla ante el entusiasmo de la nueva aventura espacial: “Este viaje para el regreso a la Luna ha costado muchísimo, todo el presupuesto para los programas espaciales ha sido destrozado, casi tirado a la basura”.
El ingeniero Gentry Lee es el Jefe de Exploración Planetaria en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. Es todo un veterano en la investigación espacial: ha participado en casi todas las misiones interplanetarias realizadas por Estados Unidos, entre ellas la misión Viking a Marte, en 1976, y que marcó el primer aterrizaje exitoso en otro planeta.
Lee también colaboró con el escritor y divulgador científico Carl Sagan. Con él desarrolló y produjo la serie Cosmos, que para varias generaciones fue una puerta para entrar a la ciencia y, en especial, al estudio del Universo. Lee también es coautor, junto con Arthur C. Clark, de la serie Rama.

El ingeniero de la NASA y escritor es el protagonista de Starman (2025), dirigida por Robert Stone, quien ha sido nominado al Oscar por mejor documental (1988) y tiene tres nominaciones al Premio Emmy (2005, 2008 y 2020). En la película, Lee reflexiona sobre la historia de la exploración espacial.
Gentry Lee y Robert Stone visitaron México para presentar el documental. Una de las proyecciones se realizó en Universum, el Museo de las Ciencias de la UNAM. Rodeados de la representación de una cápsula espacial, fotografías de galaxias lejanas y maquetas de planetas hablaron de la película, de la eterna pregunta sobre la existencia de la vida fuera de la Tierra y, claro, sobre la misión espacial Artemis II que representó el regreso de los seres humanos a la órbita de la Luna.
“Voy a tomar una posición difícil respecto al tema de exploración humana y Artemis II: no mandes a un ser humano a hacer el trabajo de un robot”, comentó Lee durante la presentación del documental.

Con su inseparable gorra de los Dodgers, la misma que aparece en los primeros minutos del documental y que delata su amor por el béisbol, Lee destacó los altos costos económicos que representó la misión Artemis II y cómo llevó a sacrificar otros programas espaciales de la NASA, en especial proyectos como el trabajo realizado en Marte con los rovers, vehículos robóticos enviados a la superficie del planeta rojo.
“El rover está en la superficie de Marte y está juntando muestras, ya ha juntado… Pero el gobierno de Estados Unidos dice que es muy caro traer las muestras de regreso a la Tierra”. Para Lee, en esas muestras podrían estar las pistas para resolver algunas preguntas, entre ellas si hay vida en Marte o en otro lugar del universo.
Lee considera que más allá de la exploración espacial, es necesario detenernos en pensar en la vida en la Tierra: “Cuando empiezas a pensar que somos una singularidad, una rareza, te pones a pensar cuáles son las características que nos elevarán y cuáles son las que podrían llevarnos a autodestruirnos. Vivimos en el paraíso y ni siquiera lo sabemos”.

En un mundo que enfrenta guerras, crisis climáticas, desigualdad y amenazas que ponen en riesgo el futuro de la humanidad, este hombre que ha imaginado cómo podría ser la vida llamada extraterrestre remarca en el documental algo que es vital: “Si no hay futuro estable, no hay espacio para la investigación espacial”.
En entrevista con Corriente Alterna, científico y cineasta hablaron de la ciencia ficción como inspiración, del legado de Carl Sagan y, sobre todo, de lo necesario que es expandir el concepto de vida, más allá de la noción antropocéntrica.
—¿Cuáles son las películas de ciencia ficción que despiertan su curiosidad por el espacio?
Gentry Lee: Mi favorita es La llegada (2016, dirigida por Denis Villeneuve), por la manera en que los extraterrestres están representados: no se parecen a nosotros. Lo que más me molesta es cuando las películas se alejan de la física y se van hacia la fantasía. Hay cero probabilidad de que los extraterrestres se parezcan a nosotros.
También me gustó mucho Encuentros cercanos del tercer tipo (1977, dirigida y escrita por Steven Spielberg), aunque tuve problemas con la representación de los alienígenas tipo muñeco Pillsbury. Y por supuesto, 2001: Odisea del espacio (1968, dirigida por Stanley Kubrick, con guión de Arthur C. Clarke) siempre será un tesoro para mí, porque pasé mucho tiempo de mi vida trabajando con Arthur C. Clarke. Él me contó historia tras historia sobre la realización de la película y sobre Stanley Kubrick. Fue toda una experiencia.
Robert Stone: 2001: Odisea del espacio. La vi cuando tenía nueve años, cuando se estrenó. Hay que recordar que esto fue solo unos meses antes de que los primeros humanos orbitaran la Luna, en 1968. Mis padres me llevaron a verla y me enamoré de la idea del espacio y el contacto alienígena. Mi cerebro de nueve años estaba explotando de ideas. Pero también me hizo querer ser cineasta.

—¿Creen que es posible encontrar vida en otros planetas?
Gentry Lee: Si alguna vez encontramos vida de cualquier tipo, en cualquier otro lugar que no sea la Tierra, será el mayor descubrimiento científico de la historia.
Si un biólogo extraterrestre viniera al planeta Tierra, diría: “Toda la vida aquí es igual. Toda se reproduce exactamente de la misma manera, usando ADN: moho, bacterias, elefantes, seres humanos…Todos somos lo mismo. Entonces, si encontramos vida en otro lugar, la gran pregunta sería: ¿se reproduce usando ADN? Porque si no lo hace, significa que las posibilidades de la bioquímica allá afuera, en los millones y millones de planetas, son muy altas.
Hay personas que hoy creen que hemos sido contactados por alienígenas. No hay evidencia de eso. Incluso, las personas que dicen haber sido abducidas, ninguna ha traído jamás un solo artefacto. Ni un tenedor, ni un vaso, nada.
—¿Qué significa para ustedes encontrar formas de vida conscientes?
Gentry Lee: Creo que posiblemente podría ser la salvación para nosotros. Somos una especie egocéntrica y antropocéntrica que cree que somos lo mejor que se ha inventado en cualquier lugar.
Si una civilización extraterrestre fuera lo suficientemente avanzada para viajar de estrella a estrella, estaría muy por encima de nosotros. Como dijo Arthur C. Clarke, su tecnología sería indistinguible de la magia.
Pero tal vez, solo tal vez, podrían enseñarnos algo sobre cómo sobrevivir, cómo cuidarnos a nosotros mismos, cómo amar a todas las criaturas del planeta. Porque tal vez ellos han hecho lo mismo.

—¿Cuáles son sus pensamientos sobre la vida consciente fuera de la Tierra?
Robert Stone: Hemos estado escuchando durante 50-60 años que se ha estado en busca de señales y no se ha encontrado nada. Pero esa es una fracción diminuta del tiempo en toda la historia del universo.
Una de mis partes favoritas de la película es cuando Gentry plantea la pregunta: ¿cómo nos comunicaremos si recibiéramos una señal? Ni siquiera podemos comunicarnos con un pulpo. El pulpo es de este planeta, es claramente un ser inteligente y consciente. Y sin embargo no tenemos idea de cómo comunicarnos con él.
Imagina eso con una conciencia extraterrestre. La brecha sería vasta. No sé cómo podríamos cerrarla.
Gentry Lee: Carl Sagan pensaba que la comunicación ocurriría a través de las matemáticas. En Contacto (1997, del director Robert Zemeckis), la señal que se recibe de los extraterrestres es una cadena de números primos.
No importa qué especie sea, si alguna vez han hecho radio, tienen que haber tenido matemáticas. Y los números primos son números que solo pueden dividirse entre uno y ellos mismos. Si quisieras encontrar un terreno común con un extraterrestre, lo primero que podrías decir es: “Déjame contarte algunos números primos”. Y sus ojos, o cualquier sensor que tuvieran, se iluminarían porque ellos también los conocerían.

—¿Cuánta influencia ha tenido la serie documental Cosmos, de Carl Sagan, en la opinión pública y la comprensión de la ciencia?
Gentry Lee: El valor principal de Cosmos es que inspiró a un enorme número de jóvenes a interesarse tanto en la ciencia como en la exploración. Y el subtexto en Cosmos es el mismo que hay en Starman, la película de Robert: nosotros los seres humanos tenemos una manera de descubrir la verdad. Se llama método científico. Los hechos no son mutables ni fungibles. Las cosas son verdaderas o no.
A menudo me preguntan: ¿Qué piensas sobre la teoría del cambio climático? Y digo: Lo mismo que pienso sobre 2 más 2 igual a 4. Es una teoría fundada en el método científico.
Robert Stone: La mayor parte del programa espacial del que el público ha estado consciente, desde que yo era niño, fue personas yendo a la Luna. Luego fue: “mira las rocas que encontramos”; luego, “podemos vivir en el espacio por tantos días”. Al final, el público perdió interés.
Por eso Cosmos fue una revelación increíble: explicó por qué estamos haciendo esto. Está respondiendo preguntas fundamentales sobre la vida humana: ¿Por qué estamos aquí? ¿Cuál es nuestro propósito? ¿A dónde pertenecemos en el cosmos?
Una de las razones por las que quise hacer esta película es para entusiasmar a la gente sobre el espacio. Las cosas interesantes no son enviar personas a la Luna ni explorar rocas. Es responder si estamos solos en el universo y encontrar vida. De eso se trata.
—¿Cuál es su opinión sobre la misión espacial Artemis II y el contexto político en el que se desarrolla?
Gentry Lee: He estado durante mucho tiempo a favor de los robots. Mi madre me preguntó por qué me gustan más los robots que los seres humanos. Le dije: Puedo hacer lo mismo con un robot por el 1% del costo. ¿Por qué? Porque tienes que traer al humano de vuelta. Y ese es el problema.
No estoy en contra de la exploración humana. Pero, en Estados Unidos, el intento de enviar seres humanos de vuelta a la Luna ha quitado todo el dinero para la exploración robótica. No habrá nuevas misiones a los planetas. Y creo que eso es un error de juicio.
Encuentros cercanos con los creadores de Starman
El documental Starman se proyectará el sábado 12 de abril, a las 16:30 horas en la Sala Carlos Monsiváis, del Centro Cultural Universitario, con la presencia de Robert Stone y Gentry Lee. Al final de la proyección, charlarán con los asistentes.


