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El día que amaneció dos veces

En dos reportes dados a conocer, miércoles 11 de octubre de 2023, el MEH denuncia que, entre los documentos que han sido negados a la Comisión (Ilustración: René Zubieta/MEH)

El Ejército oculta archivos a la Comisión de la Verdad

Emiliano Ruiz Parra / Corriente Alterna el 11 de octubre, 2023

En el informe de la Comisión de la Verdad se afirma que no han sido entregados expedientes y fotografías que podrían ser útiles a las víctimas y sobrevivientes. La Comisión revela que el ejército oculta archivos.

Esconder archivos o cambiarlos de lugar; intercambiar legajos dentro de los expedientes o negar su existencia, desordenarlos hasta hacer imposible su sistematización; confundir, hacer esperar por horas a los investigadores, bloquearles el acceso o intimidarlos: así es como el Ejército mexicano entorpece las labores del Mecanismo de Esclarecimiento Histórico (MEH) de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia, que depende de la Secretaría de Gobernación.

En dos reportes dados a conocer hoy, miércoles 11 de octubre de 2023, el MEH denuncia que, entre los documentos que han sido negados a la Comisión, están fotografías y expedientes de instalaciones militares que podrían ser útiles para que víctimas y sobrevivientes reconozcan los espacios donde fueron retenidos y torturados; expedientes y manuales tácticos que dan fe del adiestramiento en estrategias de contrainsurgencia recibido en Estados Unidos e Israel; legajos que contienen información sobre el seguimiento de las fuerzas armadas a organizaciones políticas, obreras y campesinas en todo el país desde los años sesenta hasta los noventa, en el periodo conocido como la Guerra Sucia

Entre esos reportes se cuentan la vigilancia que el Estado mexicano mantenía sobre el Comité Nacional Pro-Defensa de Presos Perseguidos Desaparecidos y Exiliados Políticos. O los detalles de “El Plan Telaraña” mediante el cual, a partir de 1971, se infiltró a militares en comunidades guerrerenses para recabar información sobre Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y otros líderes de organizaciones armadas. O acerca del seguimiento y probable represión a organizaciones como Campesinos Unidos de la Sierra Oriental (CUSO), en Hidalgo, o la oaxaqueña Coalición Obrera, Campesina, Estudiantil del Istmo (COCEI).

Esos documentos están allí: fojas, expedientes dentro de cajas apiladas sobre estanterías, resguardadas dentro de instalaciones militares, vigilados de cerca por soldados y oficiales que no facilitan su consulta, aunque exista un decreto presidencial que así lo mandate.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) oculta reiteradamente archivos históricos, principalmente aquellos relacionados con violaciones graves a derechos humanos. Este es el señalamiento del Mecanismo de Esclarecimiento Histórico, instancia de la Comisión de Acceso a la Verdad encargada de consultar los acervos de diversas dependencias federales. 

La obstrucción del acceso a archivos militares contradice el decreto presidencial publicado el 6 de octubre de 2021 en el Diario Oficial de la Federación, en el que Andrés Manuel López Obrador creó la “Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990” y le dio atribuciones para consultar archivos históricos con el objetivo de “contribuir con las investigaciones y las acciones de búsqueda” encargadas a la Comisión.

Este miércoles 11 de octubre, el Mecanismo de Esclarecimiento Histórico (MEH) dio a conocer dos reportes en los que documenta las trabas que ha puesto el Ejército mexicano para el acceso a sus fondos documentales. 

El reporte titulado “Las formas del silencio. Reporte a la sociedad mexicana de la situación que guarda la consulta de archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional: un caso de obstrucción a la verdad”, detalla los argumentos legales a los que recurre la Sedena para negar el acceso a información relevante. 

La dependencia militar –por medio de su Dirección General de Derechos Humanos– afirma que no puede compartir documentos que contengan datos personales sin la autorización de los posibles aludidos. Sin embargo, añade que no tiene facultades para pedir autorización a las personas que podrían aparecer en los archivos.

Dice, además, que los archivos podrían contener datos de otros países, y que su acceso podría dañar las buenas relaciones con esas naciones. La Sedena también afirma que no puede compartir documentos elaborados con posterioridad a 1990 —aun cuando se refieran a hechos pasados— porque el mandato de la Comisión sólo abarca hasta ese año.

Fojas desaparecidas, cajas revueltas, fotocopiadoras descompuestas

Junto a “Las formas del silencio”, el MEH difundió hoy “La obstrucción de la verdad: Reporte de incidencias en la consulta de archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional”. En este informe se detallan las trabas y obstrucciones que la Sedena ha puesto desde noviembre de 2022 a los investigadores que sí han podido consultar algunos archivos de la dependencia. 

Los militares sustraen documentos sensibles, revuelven información para hacerla muy difícil de localizar; además, hacen esperar horas a las personas del Mecanismo, de manera que no dispongan de tiempo para hacer consultas de calidad.

El reporte cuenta que, a mediados de 2022, la Comisión de Acceso a la Verdad y la Sedena acordaron la consulta de archivos históricos en la Sección de Estantería de la Dirección General de Archivo e Historia (DGAH), ubicada en el Campo Militar Número Uno, en la Ciudad de México. 

Pese al acuerdo, esta consulta fue bloqueada sistemáticamente. 

“La obstrucción para el acceso a Estantería se debe a que el equipo de trabajo del MEH ha identificado documentación relevante para la reconstrucción histórica de los hechos bajo investigación de la Comisión de la Verdad”, se afirma en el reporte.

Los investigadores del MEH habían aceptado trabajar con un listado de expedientes facilitado por la propia Sedena. Pero en noviembre de 2022 se dieron cuenta de que era un listado incompleto y parcial, por lo que solicitaron hacer un catálogo propio y trabajar con cajas y no con expedientes.

Sin embargo, en al menos 11 ocasiones detectaron que las cajas pasaban por un proceso de censura previa en el que uno o varios archivistas militares extraían fojas. Además, el 9 de diciembre de 2022, el personal del MEH halló siete cajas con los documentos revueltos.

La dependencia castrense también hizo imposible la digitalización de archivos. Durante seis meses, la Comisión de Acceso a la Verdad solicitó que se les permitiera fotocopiar documentos. El 10 de enero de 2023, por fin, la Sedena accedió a facilitar una fotocopiadora. 

Pero sólo duró dos días. El 12 de enero la Sedena dijo que el aparato presentaba “fallas técnicas”, retiró la fotocopiadora y, según el reporte, el MEH ya no recibió documentos digitalizados. 

Para abril de este año, el equipo de investigadores del MEH ya no pudo ni pasar al área de Estantería. Tras una serie de negociaciones se les volvió a permitir el acceso el 19 de junio. En las semanas siguientes, los investigadores constataron que los expedientes fueron manipulados. Específicamente, el 11 de agosto detectaron que seis expedientes habían sido afectados. Algunas fojas estaban desaparecidas y, otras, revueltas entre otros expedientes. 

Los reportes del MEH se dieron a conocer este miércoles en una conferencia de prensa que encabezó Alejandro Encinas Rodríguez, titular de la subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación.