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El día que amaneció dos veces

/ Foto: Centro Prodh

Alicia de los Ríos: 43 años de la desaparición forzada de la estudiante disidente

Violeta Santiago, reportera / Corriente Alterna el 2 de octubre, 2021

Nacida en febrero de 1977, Alicia de los Ríos Merino desconoce si vino al mundo en un hospital o en una “casa de seguridad” de la guerrilla. Lo que asegura es que su madre, estudiante de ingeniería electrónica e integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, la entregó a su familia para protegerla. 

Madre e hija comparten nombre y apellidos. Alicia (madre) es la estudiante disidente, detenida por agentes de la División de Investigación para la Prevención de la Delincuencia el 5 de enero de 1978 en la colonia Vallejo, en la Ciudad de México.

Alicia (hija) dice que durante buena parte de su infancia no entendía qué había sucedido con su madre, pero notaba que en casa de su abuela se reunían otras mujeres que buscaban a sus familiares: eran integrantes del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua y Ciudad Juárez.

—No sabían dónde estaba mi mamá, pero vi la búsqueda constante que hacía mi abuela. Yo creo que fue una estrategia pensada desde el amor —asegura vía telefónica

Han pasado más de 43 años desde la desaparición de la entonces joven estudiante y guerrillera, que debería tener ahora 69 años. La denuncia por su desaparición forzada ha pasado por 14 ministerios públicos y saltado de la extinta Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) a la actual Fiscalía General de la República (FGR). 

A poco de que se decrete la creación de la Comisión para el Esclarecimiento de la Guerra Sucia, Alicia se escucha motivada. Ha trabajado en la conformación del plan de trabajo que se entregó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador y que, en palabras de ella, se trata del “piso mínimo que deberá tener la próxima Comisión de la Verdad”.

Alicia de los Ríos denuncia
Con el apoyo del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, Alicia de los Ríos denunció la desaparición de su madre. La carpeta se abrió en 2002, en la extinta Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado. / Foto: Oswaldo Ramírez, Cuartoscuro.com

Alicia… amor de mi vida

Alicia es hija de la disidencia. Según el documental Alicia… amor de mi vida (que ella coescribió con el músico Francisco Barrios, El Mastuerzo), Enrique Pérez Mora, El Tenebras y Alicia de los Ríos se conocieron en 1976 durante la “fuga de Oblatos”, cuando la estudiante y otros guerrilleros liberaron presos políticos recluidos en un penal de Guadalajara.

“Papá murió en junio del 76”, relata Alicia en entrevista para Corriente Alterna. Poco más de siete meses después, nació ella. Su madre le pidió a una familiar que resguardara a la bebé porque ya se sabía perseguida por el aparato estatal.

Fue durante su adolescencia cuando Alicia hija se involucró activamente con el Comité de Madres de Desaparecidos de Chihuahua. “Y me convertí en el salvoconducto entre el Comité y muchas autoridades”.

Actualmente es docente investigadora en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua, especializada en el estudio de la contrainsurgencia en México.

Romper los pactos de silencio

Si se respeta y cumple el plan que Alicia y decenas de personas integrantes de colectivos de familiares de desaparecidos diseñaron, existe la posibilidad de acceder a la justicia.

Entre los cinco ejes que conforman el plan, destacan la judicialización de los casos. Eso implica que el Estado no solo debe reconocer que hubo desapariciones sino que las perpetraron militares, policías o autoridades, por lo que deben ser juzgadas.

—Son los pactos de silencio, los pactos de complicidad que estamos llamando a romper cuarenta, cincuenta años después. Que dejen de protegerse, que testifiquen los personajes claramente relacionados que están vivos  —exige Alicia.

Sus otras demandas son el descubrimiento del paradero de los detenidos y desaparecidos –como su madre, vista por última vez en 1978 en una base militar de Guerrero–  y que se judicialicen los casos “de los que están y los que no”.

Pero, también, considera importante construir y mantener la memoria; algo que se contempla en el plan de la comisión a través de un programa integral de reparación del daño. Porque no olvidar es resistir. 

Alicia no podrá acudir a la marcha por el 2 de octubre en la Ciudad de México, aunque desde Chihuahua participará en otras actividades, como la lectura que realizará la Compañía Nacional de Teatro de episodios de La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska.

Así, a la distancia y frente al tiempo, Alicia recuerda y resiste. 

Alicia de los Ríos Merino
Alicia de los Ríos Merino mantiene la exigencia de la aparición de su madre, desaparecida hace 43 años. Destaca la necesidad de juicios y sentencias para los responsables, muchos de ellos, militares. / Foto: INAH Chihuahua