María Fernanda Ampuero: ser mujer, inmigrante y escritora

Renunciando al título de “conferencia” y a la superioridad que, según dijo, la altura del escenario en el foro le otorgaba, la escritora y periodista ecuatoriana, María Fernanda Ampuero, arrancó lo que, con el paso de cada palabra, se convertiría en un llamado a romper el silencio ante temas que nos atraviesan a todas: la migración y el género

En el marco de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI), el pasado 27 de agosto se llevó a cabo el IX Seminario Vindictas “Migraciones y migrancias en la escritura de mujeres latinoamericanas”, en el que se presentaron dos conferencias magistrales, una de ellas nombrada “Mujer de tierra ajena: vivir en el norte, escribir con el sur” que tendría como ponente a María Fernanda Ampuero. 

Junto a ella se encontraba Helena López, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM, quien, como la mayoría de las personas asistentes -casi todas mujeres-, esperaba escuchar a la escritora hablar de sus libros. 

María Fernanda Ampuero y Helena López en el IX Seminario Vindictas de la VII FILUNI (Foto: Fernanda Gálvez)

“Esta escritora es una inmigrante”

Antes que escritora, María Fernanda Ampuero nos contó que se define como mujer e inmigrante: “La migración marca y determina mi vida”. Como si estuviera conversando con un grupo de amigas, platicó que ella, como muchas otras personas ecuatorianas, se fue a vivir a España en busca de una mejor vida. 

La migración marca y determina mi vida

Dijo que vivir lejos de su lugar de origen está lleno de complicaciones: vivienda inaccesible, derechos laborales y servicios médicos obstaculizados, comentarios racistas, políticas xenófobas, etc. En la actualidad, con la presencia y el gran poder que ha adquirido el partido político Vox en España, cuyo principal discurso atiende a una ideología conservadora e hiper nacionalista, la escritora ecuatoriana dijo que su estancia -y la de cada inmigrante- corre peligro, así como la vida y vínculos que logró construir en estos últimos 20 años. 

Entre plática y denuncia, nos recordó que la batalla no es exclusiva de España, refiriéndose a las leyes anti inmigrantes que ha puesto en práctica el presidente de Estados Unidos, Trump. Para Ampuero, que se declarara a las personas latinoamericanas como “el problema”, va más allá de que se nos expulse del país vecino, su mayor preocupación, expresó, es que vivamos otra vez con miedo: 

“Vivir con miedo es un oxímoron de la vida natural, de la vida de creación. Es antónimo. Si estás con miedo no creas, si estás con miedo no crías, si estás con miedo no gozas, si estás con miedo no das todo lo que tú puedes dar a una sociedad.”              

María Fernanda Ampuero dice que ser inmigrante determina su vida (Foto: Fernanda Gálvez)

La periodista, en más de una ocasión, invitó a quienes la escuchábamos a no quedarnos calladas y callados, a unirnos a la lucha y sobre todo a reconocer que la migración no afecta sólo a unos cuantos, sino a toda la sociedad. 

Y aunque en varias ocasiones anunció que si estaba en esa silla, con un micrófono en la mano, era para hablar de inmigración y no de sus libros, sí habló un poco de su experiencia escribiendo el libro “Sacrificios humanos”. En uno de los cuentos que integran el libro, creó a un asesino serial de inmigrantes a partir del discurso xenófobo de Vox,. “Para mí eso es escribir desde el sur, como se ha titulado la charla, porque tengo ojos y tengo corazón”, dijo. 

Su primera intervención cerró con la invitación a cuestionar las narrativas que se han popularizado sobre las personas inmigrantes y pidió más empatía con quienes transitan por las calles de nuestro país. 

Desenterrar la fosa común de escritoras latinoamericanas

Cuando la investigadora Helena López, apasionada de las letras, le preguntó su opinión sobre el papel de la literatura en la actualidad, la periodista de nuevo se rebeló y le dio vuelta a la pregunta con su respuesta. 

María Fernanda Ampuero, quien dijo que se sentía privilegiada por ocupar un lugar frente a otras personas que la escuchábamos atentas, respondió que para ella lo más importante no era hablar de sus libros. Nos pidió cometer el acto político de desenterrar a las escritoras latinoamericanas que fueron lanzadas a “la fosa común” y romper los silencios impuestos a las mujeres en la literatura. 

Vindictas es un proyecto de Difusión Cultural de la UNAM que busca hacer visible la obra de escritoras del siglo pasado (Foto: Fernanda Gálvez)

Evocó sus años de estudiante de letras y las visitas a presentaciones de libros o foros de literatura como en el que nos encontrábamos: “Todas las presentaciones de libros a las que yo iba cuando era joven eran de hombres. Hombres presentando a hombres”. Contó que fue una de sus maestras quien la introdujo en la literatura de escritoras como Rosario Castellanos, Sor Juana y Ángeles Mastretta. 

Luego, con rabia casi palpable, habló del caso de la escritora ecuatoriana Alicia Yáñez Cossío, a quien no se integró en el Boom Latinoamericano de la literatura y que en su lugar se inventó un escritor ficticio de su país. “Ecuador sí tenía escritor del Boom, lo que pasa es que era una mujer.”, dijo. 

Ecuador sí tenía escritor del Boom, lo que pasa es que era mujer

Ampuero nombró a más escritoras de Ecuador: Mónica Ojeda, Gabriela Ponce, Juliana Ortíz, Gilda Holst, Ileana Espinel. Aseguró que todas ellas, incluyéndola, deben el lugar que tienen ahora a aquellas que las antecedieron y araron la tierra de la literatura antes de su llegada. 

“Es un privilegio para mí poder hablar no solo de mi país frente a un grupo de académicos y estudiantes universitarios de México, sino hablar de las escritoras de mi país que vinieron antes que nosotras, antes que Mónica, antes que Ileana, antes que Gabriela, antes que yo y que no las conocen y que son extraordinarias”, dijo refiriéndose a Alicia Yáñez y a Lupe Rumazo, otra escritora ecuatoriana que tuvo gran impacto en la literatura latinoamericana. 

La escritora ecuatoriana impartió el taller “Cuéntame tu peor pesadilla” a las y los universitarios (Foto: Fernanda Gálvez)

“Nací para ser feliz”

Casi al cierre de la charla, María Fernanda erizó la piel de las personas asistentes al explicar  el origen de su rabia y cómo le da salida a través de sus letras:

“Yo nací para ser feliz como todas las mujeres y niñas de este país y de nuestros países y de Ecuador. Las niñas que en Ecuador están embarazadas y tienen 12 años, nacieron para ser felices. Las 11 mujeres y niñas que no van a volver a casa hoy en México, nacieron para ser felices. Las chiquillas víctimas de trata de personas de Venezuela que han muerto en este país, nacieron para ser felices, jugaron con muñecas, abrazaron a sus papás, pidieron un perrito. 

Entonces, yo escribo esto y hago esto porque quiero ser la última generación de mujeres que tenga esta rabia.

Me importan las niñas, me importan que las niñas de mi país no sean violadas y se embaracen a los 12 años y encima las obliguen a parir a esas criaturas porque el aborto no es legal. Esa es la fuente de mi rabia. Yo no soy así, sólo que estoy en el mundo y veo el mundo”, enunció Ampuero con voz entrecortada. 

Al terminar la charla, María Fernanda Ampuero firmó libros y se tomó fotos con quienes asistieron a la FILUNI (Foto: Fernanda Gálvez)