Durante la pandemia en México un pequeño sector acude a una modalidad de escuela presencial: escuelitas clandestinas, “burbujas” de unos cuantos niños o guarderías instaladas en departamentos disfrazadas de “terapias”. Modelos de educación o convivencia infantil surgen pese a la prohibición oficial de la enseñanza presencial.
La logística de vacunación, centralizada por el gobierno federal, y la interrupción del flujo de las vacunas que llegan al país han contribuido a que la inmunización avance a paso lento.
Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso.