México es un país profundamente injusto y groseramente desigual. A pesar del abuso de poder, la arbitrariedad y el despotismo, la dignidad permanece y reclama frenar lo intolerable.
La Ciudad de México está al borde del colapso sanitario por COVID-19. Miles de personas peregrinan en laboratorios, farmacias y hospitales para conseguir medicamentos, tanques de oxígeno o camas de terapia intensiva.
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